EinleitungGeneralesLos agricultores piden un permiso especial para poder cazar conejos
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La suspensión por dos años de la caza menor en la villa castreña provoca un considerable aumento en la población de estos mamíferos que causan daños considerables en el cereal

La caza menor, que se abre en verano, se centra en codorniz, perdiz, liebre y conejo.
La caza menor, que se abre en verano, se centra en codorniz, perdiz,
liebre y conejo.
Alberto Rodrigo
I.P. / Burgos

La Asociación de Propietarios de Fincas Rústicas (Asprofinrus) de Castrojeriz ha solicitado al Servicio Territorial de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León un permiso especial para que se puedan cazar conejos en su término municipal antes de que éstos hagan daño en las tierras de cereal.
La suspensión en 2008 de la caza menor en parte del coto de la villa castreña por parte de la Dirección General del Medio Natural de Castilla y León está provocando un aumento considerable de la población de conejos. La Sociedad Bilbaina, adjudicataria del coto, está cumpliendo su segundo año de suspensión, después de que aparecieran dos azores y cuatro águilas reales enterrados entre montones de piedras y cebos envenenados en 2008. Ni la temporada pasada ni ésta se está cazando perdiz, liebre y conejo. En este último caso, como sucediera el pasado año, se está detectando ya una importante ‘colonia’ de conejos que pueden causar daños en el cereal en cuanto éste comience, en las próximas semanas, a nacer tras la reciente siembra.
Por este motivo, los agricultores y propietarios de fincas castreños insisten ante Medio Ambiente para que, pese a la suspensión del coto, se permita a la Sociedad Bilbaína cazar conejos con un permiso especial, tal y como se concedió el pasado año por el mismo motivo. Entonces sin embargo, explica Federico Yagüez, tesorero de Asprofinrus, el permiso se dio en febrero y el daño en el cereal ya estaba hecho.
Por ese motivo, este año han acelerado la petición ante el Servicio Territorial de Medio Ambiente. De hecho, estos días pasados, los guardas forestales de la zona han estado visitando el coto para comprobar in situ la población de conejos existente y estudiar en base a la misma si es preceptivo conceder un permiso especial o no.
Según explica Federico Yagüez, con excepción de los años en los que estos mamíferos son atacados por la mixomatosis, que provoca una importante reducción de la especie, la población de los mismo es lo suficientemente grande como para provocar daños en el cereal. Lo habitual era que los agricultores valoraran las pérdidas ocasionadas y la adjudicataria del coto les resarcía económicamente de las pérdidas. Con la suspensión del coto estos dos últimos años, la Sociedad Bilbaína no paga a los agricultores, por lo que éstos se encuentran indefensos ante los daños ocasionados.