Las lluvias, por fortuna no demasiado intensas, registradas en los últimos días han provocado un nuevo desbordamiento del río Odra a su paso por las localidades de Villasandino, Castrojeriz y Pedrosa del Príncipe, llegando a anegar 1.500 hectáreas de tierras de cultivo, en cálculos de Federico Yagüe, portavoz de la Plataforma del Odra. «Aquí vivimos del campo y nuestras mejores tierras se vuelven a echar a perder», lamenta el propio Yagüe, para el que hay un responsable muy claro de lo que está sucediendo.
«Hace más de dos años que el presidente de la CHD, Antonio Gato, vino a Castrojeriz a presentar el proyecto de limpieza del cauce del Odra. Se lo adjudicaron a Teconsa, pero la empresa entró en suspensión de pagos y nunca se hizo la obra. Además, las fuertes inundaciones del año pasado rompieron los diques y malecones y desde entonces estamos sin protección frente a las crecidas tanto del Odra como del Brullés y el Padilla, que son dos ríos de los que bebe el primero», amplía el vocal de la Plataforma.
Para los afectados, la ejecución del proyecto aprobado y prometido es la solución a un problema que amenaza con volver a generar pérdidas enormes para el campo en una comarca que tiene en el sector primario su casi única fuente de ingresos. Pero para acometerlo hay que romper lo firmado con Teconsa y volver a licitarlo, y eso es precisamente lo que la Plataforma exige. «Estamos esperando desde el pasado mes de mayo a que se rescinda el contrato. Lo mínimo que pedimos es información, que nos digan si hay avances o no. Para eso hemos pedido entrevistas con Gato desde los ayuntamientos pero no hemos obtenido respuesta, como tampoco la hemos obtenido de la petición que cursamos a la subdelegada del Gobierno, Berta Tricio», añade Federico Yagüe.
Como consecuencia de la crecida de ayer, la carretera entre Villasilos a Villaveta estuvo cortada durante algunas horas. También se vieron afectados varios caminos rurales y toda la vega del río quedó anegada bajo las aguas del río Odra.
No ha hecho falta que llueva a mares para que las vegas regadas por el río Odra en los municipios de Villasilos y Castrojeriz se hayan inundado. Los vecinos lo habían anunciado reiteradamente y habían urgido a la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) para que arreglase los malecones, tapase los agujeros y acondicionase todos los desperfectos que ocasionaron las riadas de la Navidad pasada y de los primeros de este mismo año.
La Confederación ha hecho caso omiso a las demandas de la Plataforma por la Regulación del Odra y los 90 litros por metros cuadrados de agua que ha caído durante el lunes y martes ha sido más que suficiente para que el río, que hasta hace cuatro días parecía seco en algunos tramos, ahora se haya salido de su curso y el agua hay ido a parar a las tierras de vega, algunas recién sembradas, como asegura Federico Yagüez, presidente de la Plataforma. Éste matiza que ni siquiera se ha salido de curso, es que en algunos tramos no hay cauce siquiera por el que pueda correr el agua, como en las zonas donde ayer mismo ya se salía, correspondientes a los términos municipales de Villasilos y Castrojeriz. Para ambos casos se había pedido que se tapasen los agujeros, así como otras obras de urgencia; sin embargo, desde la CHD se ha venido insistiendo en que las actuaciones necesarias para evitar los desbordamientos se acometerían con la ejecución del proyecto de regulación, cuya adjudicación, sin embargo, sigue pendiente tras 20 meses de trámites administrativos.
Yagüez denuncia la falta de voluntad de la Confederación y no entiende por qué si se retrasa esta obra, no se pueden realizar trabajos puntuales que no implican un coste importante.
El pasado 27 de septiembre, un dictamen del Consejo de Estado avaló la rescisión del contrato con Teconsa, empresa que suspendió pagos apenas unos meses después de que se le adjudicara la obra. El siguiente paso es contratar directamente a Tragsa el proyecto, pero el tiempo ha ido transcurriendo sin avanzar en ello.
Desde la Plataforma se considera que se han perdido los mejores meses para hacer la obra, el verano, por lo que ahora vecinos y agricultores quedan a merced del tiempo y del invierno, nada propicios para actuar en las cuencas.
La Plataforma ha solicitado varias entrevistas con el presidente de la Confederación Hidrográfica, Antonio Gato, pero denuncia que éste no haya recibido a los representantes de la misma ni a los alcaldes. Yagüez insiste de nuevo en una reunión urgente.
Jue, 31/12/2009

Las lluvias de las últimas horas han empeorado las condiciones en las comarca del Odra Pisuerga y en la zona de Ubierna Urbel. La fuerza de los ríos, con el aumento de caudal debido a las lluvias y al deshielo han provocado que se mantengan las inundaciones en la comarca del oeste de la provincia y en las zonas cercanas a la capital en Sotopalacios y Quintanilla Vivar por el incremento del caudal del Ubierna. También había problemas por la crecida del Urbel en Rabé de las Calzadas y en Frandovínez.
La situación que más preocupaba era la del Odra como lo ha sido en los últimos días en Castrojeriz, Pedrosa del Príncipe, Villasilos, y Villasandino.
El presidente de la Diputación, Vicente Orden Vigara, se mostró «muy preocupado» y recibió puntual información de la evolución de la situación en Pedrosa del Príncipe. En la mañana de ayer recibía la llamada de preocupación del alcalde de la localidad, Víctor Escribano, en la que relataba la «preocupante crecida» y la situación de alerta por inundaciones.
Una zona totalmente anegada por las aguas del Odra que «reclama una solución urgente», en palabras del portavoz de la Plataforma comarcal que criticó ayer que Medio AMbiente concediera «la obra a una empresa que sabían que no podía hacer frente a las actuacione y que ya se encontraba con un expediente de regulación de empleo, como era la leonesa Teconsa. «Parece que hay interés en que esta obra no se haga», denunció Federico Yagüez. Y echó en cara «a los políticos» que ni «siquiera pregunten» cómo lo estamos pasando, dijo, refiriéndose a los representantes del Gobierno central en la provincia de Burgos.
Una zona, la del Odra, que el Plan de Protección Civil de la Junta ya avisaba hace meses de que había «serio riesgo de inundación», a poco que las lluvias se prolongaran, como es el caso. Decía ese plan que los cursos bajos del Arlanza, el Ebro en Miranda y la zona del Odra entre Pedrosa del Príncipe y Villasandino eran tres de los cursos fluviales en los que más desbordamientos se producen.
El Plan de la Junta tiene como objetivo asegurar una intervención eficaz y coordinada de los recursos y medios disponibles, así como diseñar una adecuada prevención para limitar las consecuencias sobre las personas, los bienes y el medio ambiente, según figura en el borrador del plan.
Pero no fueron estas zonas las únicas que sufrieron serias inundaciones; el río Pedroso, entre Vizcaínos y Piedrahita de Muñó, inundó en la mañana de ayer la carretera que une ambas localidades. Los conductores debieron tomar la carretera de Barbadillo del Pez para salir hacia la N-234, en lugar de tomar la salida por Barbadillo del Mercado, según informa Carmelo García.
El Arlanza seguía bajando «bravo» y la cota mayor se espera para la jornada de hoy. En Salas se empezaba a anegar alguna finca baja y en Lerma, las aguas se mantenían en los límites por debajo del riesgo, informa Miguel Ángel de la Cruz.
En la Urbanización Tomillares, también se desbordó un arroyo y anegó el exterior de las casas.
Fuente: www.elcorreodeburgos.com
Los más de 50 litros de nieve caídos en las últimas semanas han provocado el desbordamiento del río Odra en la comarca oeste de la provincia de Burgos. El refranero popular acierta en muchas ocasiones cuando dice aquello de «a perro flaco todo son pulgas». El problema llega cuando tras «cinco años de sequía», con la nieve que ha caído «se nos ha desbordado el río ahora», lamenta el portavoz de la Plataforma del Odra, Federico Yagüez.
«La situación es de verguenza», denuncia Yagüez, porque los vecinos llevan «má de cinco años» reclamando una «urgente» actuación sobre las aguas del Odra. La situación «se repite cada vez que hay un exceso de agua» y las fincas y tierras aledañas al río «quedan totalmente anegadas», asegura el portavoz de la Plataforma.
Y es que el Ministerio de Medio Ambiente concedió la obra de dragado y mejora del río a Teconsa en la primavera de este año. En un año, la obra debía estar terminada, pero la crisis provocó la quiebra de la empresa y ahora el Gobierno o bien debe realizar una nueva adjudicación «o esperar a que alguna empresa absorba a Teconsa» para garantizar la obra.
En cualquier caso, las actuaciones sobre el cauce no podrán comenzar antes de que termine el invierno por las condiciones marcadas por la Confederación Hidrográfica del Duero.
Para tratar de agilizar las obras, los vecinos de la comarca han solicitado ya una entrevista con el presidente de la CHD, Antonio Gato. El mismo responsable del organismo de cuenca prometió en Castrojeriz, en febrero de 2008 «el inicio inmediato» de las actuaciones. Estamos en diciembre de 2009, han pasado casi «dos años» de la promesa «y aquí estamos igual que siempre». Y la paciencia de los habitantes de la zona, tiene un límite.
Aquél día, Gato dio a conocer el proyecto de recuperación de las riberas del río Odra y la adecuación del cauce de esta vena de agua a su paso por las localidades de Castrojeriz, Villasandino y Pedrosa del Príncipe. Unas medidas que, ya entonces, no convencieron a los vecinos.
La obra
Para la realización del proyecto, los 26 kilómetros de río afectados se dividían operativamente en 43 estaciones, que coinciden con unidades de funcionamiento hidrobiológico. En cada estación se ejecutarán unas obras encaminadas a conseguir la situación de referencia que mejor se adecúe a cada caso.
Así, se proyectarán 26 tipos de actuaciones diferentes. Se desestimó en su día ya el dragado integral del río, tanto por los condicionantes ambientales existentes como por cuestiones de efectividad hidráulica a medio y largo plazo.
El caso es que la intención de la CHD parecía clara y todos esperaban que la inversión prevista ya en 2008 así parecía demostrar. Los Presupuestos del Estado de ese año consignaban 578.890 euros, una sexta parte de lo asignado para este fin, cuando el presupuesto total de la obra asciende a 3,02 millones de euros.
La Dirección General del Medio Natural de la Junta de Castilla y León ha decidido suspender por un periodo de dos años la caza menor en parte del coto de Castrojeriz, después de encontrar en sus terrenos 2 azores y 4 águilas reales enterrados entre montones de piedras y de cebos envenenados. «Los hallazgos de los cadáveres evidencia la muerte intencionada de grandes rapaces, así como la intencionalidad en ocultar sus restos», al tiempo que la reincidencia mostrada y el tratarse de especies amenazadas confieren gravedad a los hechos.
Según la resolución publicada ayer por el Boletín Oficial de la Junta de Castilla y León, quedan excluidas el área situada al oeste de la carretera BU-404, que une Villasilos con Hinestrosa, y la ubicada al sur del camino que discurre por el pago de Valdescobas, pasa por la Fuente de la Pedraja y finaliza cerca del pozo de Valdevilla. La Junta realizará un seguimiento mensual y podrá proponer el levantamiento de la sanción.
La investigación de los agentes medioambientales y del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil comenzó en marzo de 2007. Entre esa fecha y febrero de este año, detectaron «numerosos lazos» y restos de Aldicarb, «un producto que se utiliza de forma ilegal para la fabricación de cebos envenenados, altamente tóxico para las aves y mamíferos y que se encontraba en las muestras analizadas en concentraciones muy por encima de la dosis letal», se detalla en la resolución de la Junta para recordar que su comercialización está prohibida desde el 31 de julio de 2007 por una decisión del Consejo de la Unión Europea de 2003.
El pasado mes de marzo, las tareas de inspección conjunta de la Delegación Territorial y la Comandancia de Burgos dieron como resultado la localización de restos de 2 azores y 4 águilas reales, por lo que se activó de nuevo el protocolo de actuación en casos de envenenamiento. Las necropsias «indicaron que su muerte se pudo producir por disparo» y los posteriores análisis toxicológicos «no detectaron la presencia de tóxicos» pero debido a la naturaleza y al estado de conservación de las muestras remitidas, «no descartan el envenenamiento o la intoxicación» de los ejemplares.
Por un lado, se comunicaron los hallazgos al Juzgado de Instrucción número 3 de Burgos y la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, ante la posible comisión de un delito relativo a la protección de la flora y la fauna silvestre. Por otro, al Servicio de Territorial de Medio Ambiente de Burgos, que ha emitido dos informes. En uno de ellos, con fecha 2 de agosto, se «incide en la presencia en la zona de Castrojeriz de una pareja que no se ha llegado a reproducir los últimos años por tener siempre un componente subadulto, presumiblemente ante la muerte reiterada el parental del año anterior», se detalla.
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