Nuria González 16/03/2012
Recorrer de punta a punta la provincia leonesa sobre dos ruedas es el objetivo de una de las cuatro grandes rutas moteras que ha diseñado la Junta de Castilla y León. Se trata de itinerarios que atraviesan las nueve provincias de la Comunidad, sus monumentos, sus tradiciones y su gastronomía. La ruta entre Atapuerca y Ponferrada se divide en tres etapas que transcurren por las provincias de Burgos, Palencia y León, de este a oeste de Castilla y León, y recorre más de una treintena de localidades de las tres provincias. Una sugerencia que pretende aprovechar al máximo los recursos turístico atrayendo al turismo del motor.
La primera etapa une los Yacimientos de Atapuerca (Burgos) con Carrión de los Condes (Palencia), tras recorrer 115 kilómetros por Burgos, Cabia, Estepar, Castellanos de Castro, Castrojeriz, Itero del Castillo, Boadilla del Camino, Frómista y Villalcazar de Sirga. El punto de partida está en los en los Yacimientos Arqueológicos de la Sierra de Atapuerca, declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 2000. El recorrido continua hasta llegar a Burgos, una buena ocasión para conocer su importante patrimonio artístico. Es el caso de la Catedral, la Cartuja de Miraflores, el Monasterio de Huelgas Reales o la Colina del Castillo. Las siguientes localidades del recorrido albergan castillos señoriales que han sido rehabilitados para diferentes usos hoteleros. Siguiendo el Camino de Santiago se llegará hasta Castrojeriz, donde destaca su conjunto histórico artístico que recibe al peregrino y motero. Continúa la ruta por tierras jacobeas hacia Itero del Castillo (Torre de Itero del s. XV) y desde allí, pasando por Boadilla del Camino, la siguiente parada será Frómista. En esta localidad, hay que visitar la iglesia de San Martín como ejemplo de arquitectura religiosa románica del Camino. El trayecto sigue por Población de Campos, Revenga de Campos y Villarmentero de Campos. La última parada del día está en Carrión de los Condes Su edificio más emblemático es el Monasterio de San Zoilo, hoy convertido en alojamiento hotelero y un lugar ideal para descansar y retomar el camino al día siguiente.
La segunda etapa, de 140 kilómetros, unirá esta localidad palentina con León, buena parte de ella por la Ruta Jacobea. La primera parada será Cervatos de la Cueza. Desde Villada y pasando por Grajal de Campos, el camino continua hasta entrar en la provincia de León por Sahagún, punto neurálgico del Camino de Santiago, enclavado en Tierra de Campos, entre los ríos Esla y Valderaduey. La entrada a la villa se produce a través del Arco del Triunfo o de San Benito. Imprescindible contemplar su arte mudéjar y el Santuario de La Peregrina. A la hora de comer, lo mejor será elegir alguno de los restaurantes de Valencia de Don Juan, donde hay que visitar su castillo, para degustar el bacalao al ajo arriero, aunque antes se podrá probar el vino de algunas de las localidades de la comarca vitivinícola de Tierra de León. Es el caso de Gordaliza del Pino y Castrovega de Valmadrigal. El recorrido llega a Palanquinos y de aquí a Mansilla de las Mulas, una ocasión perfecta para conocer su patrimonio artístico tan destacado. Este día concluirá en la capital leonesa, dónde hay que visitar el Musac, su catedral, la Basílica de San Isidoro o San Marcos y, por supuesto, tapear por el Barrio Húmedo para reponer fuerzas.
La tercera y última etapa une León con Ponferrada, con unos 110 kilómetros. Carrizo de la Ribera, pasando por San Andrés del Rabanedo y Montejos del Camino, será la primera parada para conocer el Monasterio de Santa María de Carrizo. Después, hay que detenerse en Hospital de Órbigo, dónde se atravesará el Puente del Paso Honroso, famoso por las Justas Medievales que cada año se celebran en junio. La ruta retoma la senda jacobea para llegar hasta Astorga, encrucijada de caminos y conjunto histórico artístico entre el Camino de Santiago y la Vía de la Plata. La ciudad posee una catedral imponente y el Palacio Episcopal, obra de Gaudí, que alberga el Museo de los Caminos. Una de las mayores curiosidades que proporciona la visita a Astorga es conocer el antiguo entramado de cloacas y alcantarillado de época romana y que debido a su altura (algunos tramos poseen hasta 1’80 m) pueden ser recorridos por el turista.
Concluida la visita a Astorga, sin antes comprar sus conocidas y deliciosas mantecadas, sus hojaldres artesanales y su exquisito chocolate, los viajeros tendrán su siguiente destino en Castrillo de los Polvazares, el lugar ideal para degustar el tradicional cocido maragato. Tras la comida y el reposo, el viaje continua por Rabanal del Camino y Foncebadón, un símbolo del Camino de Santiago.
No menos importante será la escala siguiente: Molinaseca. Una localidad que requiere un paseo tranquilo por sus calles para contemplar su pasado medieval, sus casas blasonadas que conservan la tipología arquitectónica de la zona y monumentos jacobeos como el crucero de piedra en la plaza Mayor, cuya escalinata ha sido y será lugar de descanso para cientos de peregrinos. El último destino del recorrido se sitúa en Ponferrada, junto al Castillo de los Templarios. Aquí también se visitará la Basílica de Nuestra Señora de la Encina, la barroca iglesia de San Andrés, el Convento de las Concepcionistas y la Capilla del Carmen. La gastronomía es otro de sus atractivos: el vino, el botillo, las manzanas reineta, el pimiento asado, las castañas o las cerezas.

El temporal de frio y nieve que padece estos días la capital burgalesa ha trastocado los planes de entrenamiento de la primera plantilla que sigue sin poder ejercitarse desde la pasada semana.
EL TEMPORAL DE FRIO IMPIDE ENTRENAR CON NORMALIDAD AL BURGOS
Disfrutar de los fines de semana con la familia de una manera diferente ya es posible gracias a dos iniciativas puestas en marcha con la inauguración de los centros de senderismo y rutas con bicicleta de montaña (BTT).
Los dos proyectos forman parte del Plan de Competitividad de Producto Turístico ‘Rutas Cuatro Villas de Amaya’ que comprende las localidades de Castrojeriz, Melgar de Fernamental, Sasamón y Villadiego. «Es una apuesta por el turismo rural a través del senderismo y la bicicleta que puede poner en valor algunas zonas de la provincia burgalesa que tienen gran patrimonio cultural y artístico», destacó el presidente de la Diputación, César Rico, en la inauguración de dicho centro.
El proyecto está enfocado a todo tipo de público, desde aficionados a la práctica del senderismo hasta especialistas. También existen unas sillas de mano, llamadas Joëlette, a disposición de aquellas personas con movilidad reducida para que igualmente puedan disfrutar.
La primera iniciativa consiste en una red de quince recorridos senderistas que, con 188 kilómetros balizados, constituyen la única red de senderos de Castilla y León para personas con discapacidad, todo ello homologado por la Federación de Deportes de Montaña, Escalada y Senderismo de la comunidad autónoma. Estos caminos son circulares y están distribuidos por el territorio de las cuatro localidades y la Peña de Amaya. Todos las vías cuentan con una señalización específica y homologada en paneles interpretativos que facilitan al senderista la información más interesante de cada uno de los lugares.
Por otro lado se ha creado el centro de BTT que, con sus 320 kilómetros en vías diferentes y 16 recorridos, se convierte en la más larga para practicar bicicleta de Castilla y León. Los centros para poder coger las bicicletas se sitúan en las localidades que conforman las Cuatro Villas de Amaya y también en la propia Peña Amaya. Las BTT se podrán adquirir por un sistema de préstamo con «precios públicos y bastante asequibles, 3 euros media jornada y 5 euros el día completo», señaló Montserrat Aparicio, alcaldesa de Melgar.
El préstamo de la bicicleta también lleva incluido un kit de supervivencia y GPS, más el casco para la cabeza. Además, hay habilitada una zona de aseo con duchas y se ofertan servicios de arreglo y manutención de bicicletas.
Rico, en la inauguración el centro de BTT de Melgar, que está en el Museo Etnográfico de la villa, expresó su deseo de que «los emprendedores sepan aprovechar estas oportunidades y que, entre todos, se contribuya al crecimiento del entorno rural». El resultado de tal proyecto ha sido gracias a un convenio de colaboración entre Turespaña, la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta, la Diputación, la Federación Provincial de Hostelería de Burgos y los Ayuntamientos de la provincia implicados en esta iniciativa.
Este ha sido uno de los primeros pasos que ha dado el programa ‘Las Cuatro Villas de Amaya’. «Aún queda mucho trabajo por llevar a cabo», declaró Aparicio, quien estuvo acompañada por la alcaldesa de Castrojeriz, Beatriz Francés, y los regidores de Villadiego, Ángel Carretón, y de Sasamón, José Luis Herrera Pérez. Los diferentes alcaldes y representantes también esperan contar con el apoyo de la hostelería ya que al fin y al cabo son ellos los que van a tener que gestionar el programa día a día y viendo el resultado final.
Como segundo paso del proyecto global que hay planteado, se espera que a final de año se presenten las primeras ideas y planes de los centros de interpretación que se quieren hacer dentro del marco de iniciativas turísticas. Así se podrá empezar a trabajar en ellos, ya que, según apuntó Aparicio, «la formación se está impartiendo continuamente en los centros de iniciativas turísticas».
La Vuelta a Burgos tendrá como principal novedad su recorrido. La organización ha apostado por llegadas más atractivas para los aficionados y ha dejado fuera las jornadas para los velocistas. El resultado es que de las cinco etapas, cuatro serán en alto, y otra una crono por equipos, modalidad que ya se disputó en la edición de 2010. Y en esta apuesta el estreno más esperado es la subida a El Castillo, en la que los aficionados podrán ver unos últimos kilómetros realmente espectaculares.
La carrera comenzará el miércoles 3 de agosto con la jornada entre Villarcayo y San Juan del Monte. Serán 168 kilómetros y con un puerto de segunda categoría, el Portillo de Busto, a 48 kilómetros de la meta. La llegada repite en San Juan del Monte, en la que precisamente han ganado en los dos últimos años los principales candidatos a vencer en esta edición. Joaquín Rodríguez lo hizo en 2009 y Samuel Sánchez, en 2010. Los últimos metros son muy explosivos y se ajustan perfectamente a las características de estos dos corredores. Se comienza subiendo suave, a un dos por ciento, para pasar al siete y acabar en el nueve por ciento.
La gran novedad
La decisión que más expectación ha sido el final de la segunda etapa, con inicio y final en Burgos. La subida a El Castillo nunca se había realizado y promete ser un auténtico espectáculo.
La jornada no tendrá dificultades hasta llegar a la capital. Se saldrá desde el Museo de la Evolución Humana y por Arcos de la Llana el pelotón se dirigirá a la zona de Muñó, para llegar a Castrojeriz. De allí irán hacia Melgar de Fernamental, y se dirigirá hacia Burgos.
Por Quintanadueñas el pelotón entrará en la capital, subiendo la cuesta del cementerio, girando hacia la Avenida Cantabria y hacia el hospital. De allí continuarán por la calle San Francisco hasta la subida de San Miguel. Será un giro peligroso, pasando de seis a tres metros de ancho, y subiendo una rampa de 172 metros, con un desnivel que llega al 13 por ciento. Tras pasar por la muralla se asciende al Castillo, para descender hacia el Arco de San Martín y volver a subir de nuevo por el cementerio y repitiendo el ascenso, llegando a la meta.
La tercera jornada será la crono por equipos. Los organizadores han recortado su distancia con respecto a la del año pasado y discurrirá entre Pradoluengo y Belorado, con 11,6 kilómetros.
En la pasada edición el equipo más fuerte fue el Katusha, que este año volverá a partir como favorito, buscando generar ventaja para su líder, Joaquim Rodríguez. Mientras, otras formaciones como el Euskaltel intentarán no ceder demasiado tiempo y que Samuel Sánchez llegue bien colocado a la jornada de Las Lagunas de Neila, donde el año pasado dio una exhibición y se llevó la victoria, con Ezequiel Mosquera en segundo lugar, y Nibali, tercero.
La cuarta etapa también será una novedad. Discurre entre Roa la Ciudad Romana de Clunia. Esta va a ser la segunda vez que la Vuelta Ciclista a Burgos llegue a Clunia. La anterior fue en 2000 y ganó André Tchmil, un corredor de mucha fuerza, sobre todo en finales con una ligera subida y que actualmente es responsable precisamente el equipo Katusha.
El ganador final de aquella Vuelta Ciclista a Burgos fue Leonardo Piepoli.
Pero un año más la carrera se decidirá en Las Lagunas de Neila. La jornada tendrá lugar el domingo 7 de agosto, con una distancia de 155 kilómetros. Será la etapa reina, con cinco puertos puntuables de montaña, y en el último de ellos la meta.
Comenzará en la fábrica Areniscas de los Pinares, en Vilviestre del Pinar. La primera cota estará precisamente en esta localidad, en el kilómetros 97, con el Alto del Collado, de tercera categoría.
A partir de ahí el pelotón llegará a Quintanar y comenzará el ascenso al primer puerto, el Alto del Collado, de segunda. Tras un breve descenso se subirá el Alto Pasil de Rozavientos, se volverá a Quintanar y se repetirá el paso por el Collado, antes de iniciar el ascenso definitivo a Las Lagunas de Neila, donde las durísimas rampas de hasta el 17 por ciento sentenciarán la carrera y decidirán el vencedor de esta trigesimotercera edición de la Vuelta a Burgos.
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