Junto a la Iglesia de Hontanas, pegadita al ábside, aparece una vistosa fuente de piedra tallada, con un copete de medio punto, austeras molduras y una estrella de seis puntas en relieve. En el frontal dos caños simétricos compiten al unísono surtiendo abundante y fresca agua. Al pié una pila rectangular, también moldurada, la recibe entre una reja que sirve de apoyo a cántaros y búcaros. A la izquierda de ésta, recortado en la piedra, se encuentra el rebosadero que despeja hacia el suelo el líquido sobrante.

Resulta curioso el recerco rectangular de piedra que la bordea. Podría ser una especie de acotación física de su entorno…un apoyo corrido donde dejar los búcaros, antes o después de su rellenado… o, simplemente un banco donde sentarse y esperar mientras se llenan las vasijas, ya que, a pesar del agua corriente de las casas, hay mucha gente que considera mejor para beber de esta agua y periódicamente realiza el acopio pertinente.

La fuente y la monumental iglesia configuran un entorno urbano muy interesante próximo al albergue, con agua fresca y sombras para recuperar fuerzas de cara a la próxima jornada.