Subiendo desde el Camino hacia la Colegiata, en la explanada de detrás
de ésta encontramos esta curiosa y bonita fuente-abrevadero.
Su frente, a modo de pequeño frontón, está tallado en piedra con forma
triangular, siendo desde su parte inferior desde donde brota un fino
hilo de agua que rellena la balsa rectangular donde bebe el ganado. En
la parte opuesta, un corte profundo en la piedra permite el paso del
agua hacia a una zona circular, produciendo un pequeño embalse que
quizás sugiere la intención de permitir refrescar a los más pequeños del
rebaño.
Su conjunto, configura una bella composición geométrica elemental en la
que intervienen el triángulo, rectángulo y círculo unidos armónicamente.
Y…, todo ello, pensado para refrescar de los rigores del verano….